El reconocimiento real viene de los que te crearon desde antés de venir al mundo.
- 26 feb
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Para una mujer el ser "vista" o "reconocida" por mamá, es muy importante, podemos ser "vistas por papá" pero cuando mamá no reconoce nuestra divinidad, nuestro llamado, nuestro valor interno real, por más que nos repitamos "yo ya sé el camino en el que estoy y quien soy", y por más que hayamos sanado otras de heridas con mamá, cuándo esto sale... es regresar a la niña que no fue vista como debía ser, y es aquí dónde he entendido que una cosa son mamá y papá biológicos, pero cuando los papás biológicos no nos pueden ver o encontrarnos desde el lugar que necesitamos, es cuándo nos tenemos que regresar a entender que ya fuimos elegidos por nuestra madre divina y nuestro padre divino, porque si, esto existe en los mundos de Dios, no es solamente un Él, sino también una ELLA.
Entonces me paso a recordar YA fui elegida por mi MADRE divina, algo más grande de lo que mi "yo" terrenal puede comprender, y es entender que mi madre ya me vio, me abrazo y me reconoció, no necesito ser reconocida por nadie más a nivel terrenal, más que por los que ya me reconocieron a nivel celestial.
¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti. He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida; delante de mí están siempre tus muros. Isaías 49:14-16
El reconocimiento real viene de los que te crearon desde antes de que estuvieras en el vientre de tu madre y todos fuimos creados en Cristo, cuándo pasemos a recordar esto que ya fuimos elegidos, amados, nutridos, vistos y que siempre somos sostenidos, es cuando podemos entrar en nuestra verdadera soberanía espiritual. Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones. Jeremias 1:5




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